Publicado: 17 de Octubre de 2017

Un día como hoy, 17 de Octubre de 1919 se inaugura oficialmente por el rey Alfonso XIII la primera Línea de metro entre Puerta del Sol y Cuatro Caminos, con una longitud total de 3,48 km y 8 estaciones, las estaciones intermedias eran Ríos Rosas, Iglesia, Chamberí, Bilbao, Tribunal y Gran Vía. El tiempo de recorrido es de diez minutos, lo que supone una reducción considerable frente a otros medios de transporte.

El 31 del mismo mes se abre el servicio al público, convirtiéndose rápidamente en el medio de transporte más popular de Madrid. Recibió durante los dos primeros meses una media diaria de 43.500 viajeros y 6.350 pesetas de ingresos. Se vendían billetes de primera y segunda clase. El precio del viaje de ida y vuelta en primera costaba 30 céntimos, y en segunda era de 20 céntimos. El billete sólo de ida costaba 15 céntimos.

En el primer año es usado por más de 14 millones de usuarios. Dos años más tarde, se inauguraría la primera ampliación hasta la estación de Atocha. A partir de ese momento se realizaron sucesivas ampliaciones hasta la actualidad A fecha de marzo de 2015 contaba con 320 km de vías repartidas en doce líneas convencionales, un ramal y tres líneas de Metro Ligero, recorridas por 2.303 unidades móviles que realizan 330 paradas en 277 estaciones, lo que la hace la séptima red de metro del mundo más extensa por detrás de Moscú, Tokio, París, Londres, Shangái y Nueva York y es considerado uno de los mejores del mundo.

En 1892 en el centro de la ciudad, había ya tal tráfico de tranvías y de carruajes que Pedro García Faria, ingeniero de caminos, propuso la construcción de un ferrocarril metropolitano y obtuvo la concesión al proyecto, las obras no llegaron a ejecutarse y la concesión caducó en 1917. Los ingenieros Carlos Mendoza, Miguel Otamendi y Antonio González Echarte presentaron un nuevo proyecto de red de metro. Este proveería a la ciudad de cuatro líneas con una longitud total de 154 km. Su trayecto comprendía la base de lo que hoy en día son las líneas 1, 2, 3 y 4 del Metro de Madrid. La concesión de las obras, les fueron otorgadas el 19 de septiembre de 1916.

La inversión inicial fue de 10 millones de pesetas: uno de ellos lo puso el rey Alfonso XIII para atraer inversores y otros cuatro los aportó el Banco Vizcaya. La sociedad se creó el 24 de enero de 1917 con el nombre de Compañía Metropolitano Alfonso XIII  y los trabajos comenzaron el 23 de abril. El arquitecto de la compañía, Antonio Palacios, el mismo que realizara el Círculo de Bellas Artes y el Palacio de Comunicaciones de Cibeles (el actual Ayuntamiento), fue el encargado de llevar a cabo el proyecto y de diseñar las estaciones, accesos, y edificios de la compañía.

A partir de ese momento Metro de Madrid va realizando mejoras, como en 1921 cuando se instaló el primer ascensor en la estación Puerta del Sol, que al principio era de pago o en 1931 cuando se instala el primer expendedor automático de billetes.

Durante la Guerra Civil Española (1936–1939) el Metro permaneció abierto, y sirvió regularmente como refugio durante los bombardeos. En los tres años siguientes, el funcionamiento del metro volvió a ponerse en marcha casi sin problemas. La línea entre Goya y Diego de León fue cerrada y utilizada como arsenal. El 10 de enero de 1938, se produjo un trágico suceso, estalló el polvorín y la onda expansiva corrió por los túneles hasta la estación de Sol, causando la muerte de más de 80 personas.

El 9 de noviembre de 1979 la sociedad de Metro se nacionalizó y pasó a ser propiedad del ayuntamiento y de la Diputación Provincial de Madrid, debido a los elevados costes de explotación y la insuficiencia de las tarifas que producían unos resultados económicos negativos, ante esta situación, el Estado decide intervenir la compañía.

El 16 de diciembre de 1985 se creó la sociedad de derecho público del Consorcio Regional de Transportes de Madrid, reuniendo así todos los transportes públicos de la capital.

Día tras día, el Metro se convierte en el escenario donde cientos de transeúntes protagonizan miles de historias, como la protagonizada por un responsable de mantenimiento y su compañero que se encontraron un cheque de dos millones de dólares. También genera múltiples anécdotas y curiosidades, como que la estación que llega a una mayor profundidad es la de Cuatro Caminos, 20 pisos bajo el suelo, que las estaciones de Sol, Nuevos Ministerios y Moncloa son las más transitadas, con unos 60.000 viajeros al día, aproximadamente o que en la estación del Alto del Arenal se encuentra el Puesto Central que controla todo lo que sucede en el suburbano madrileño.

En Metro de Madrid podemos encontrar museos, hay dos museos suburbanos. En la parada de Ópera está el Museo de Los Caños del Peral, una primitiva fuente de 30 metros que abastecía de agua a los madrileños y cuyos restos se encontraron bajo el suelo madrileño, con restos arqueológicos de los siglos XVI y XVII y en las excavaciones para construir la estación de Carpetana se hallaron más de 5.000 fósiles del Mioceno Medio, con unos 14 millones de años de antigüedad. Algunas de sus réplicas se pueden ver en el vestíbulo, como un espectacular mastodonte. También podemos encontrarnos reproducciones de las series Los Caprichos y Tauromaquia del Pintor Francisco de Goya, en la estación dedicada a él, Goya.

La estación de Chamberí, que es la única que se ha cerrado al público en toda la red de Metro, ante la imposibilidad de alargar la estación para dar cabida a trenes con más vagones. Hoy en día es una estación-museo que puede visitarse para conocer mejor la historia del Metro de Madrid y cómo eran aquellas antiguas estaciones con sus anuncios publicitarios en cerámica.

En la estación de Atocha, se encuentra Andén 1, la Asociación de Amigos del Metro de Madrid, que cuenta con gran cantidad de material, libros, fotografías, maquetas, billetes y todo tipo de recuerdos que se amontonan cuidadosamente en las estanterías de este museo en miniatura.

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