Un día como hoy, el 24 de abril de 1972 se emite por primera vez, el Un, dos, tres... responda otra vez programa concurso de televisión española, creado por Narciso "Chicho" Ibáñez Serrador.

El concurso Un, dos, tres fue el primer formato creado en España que se exportó masivamente al extranjero. Durante una época, el programa fue el más visto en Europa en alguno de los seis formatos existentes, incluyendo el español. Las emisiones llegaron a España, Portugal, Reino Unido, Holanda, Alemania, Austria, Suiza, Bélgica, Luxemburgo y Dinamarca.

El  Un, dos, tres... supuso en su día una revolución en la forma de hacer televisión en España. El concepto creado por el realizador es un programa que fusiona:

  • La cultura, representada en la primera parte del programa, preguntas y respuestas.
  • Las actividades físicas, presente en la segunda parte del programa, la eliminatoria.
  • La suerte, intuición, habilidad social, y un poco de psicología; decisivas en la tercera parte del programa, la subasta.

Por último Chicho decidió sumar a la fórmula un gran show en el que cada programa se ambientaría con un tema concreto durante la subasta, ofreciendo cada semana decorados nuevos y la intervención de actores, humoristas y artistas distintos.

En esta primera fase, la cultura, había tres rondas de preguntas de dificultad ascendente, se presentaba a los concursantes y de esta fase se acuño la célebre frase "son amigos y residentes en Madrid". La pareja que hubiera acumulado más dinero sería la campeona y podía volver a la semana siguiente. Las demás parejas pasaban a la eliminatoria.

La eliminatoria consistía en una serie de pruebas físicas y de habilidad, quien ganaba la eliminatoria se ganaba el pase a la subasta. El resto iban al juego de consolación.

La subasta era la última parte llena de música, humor y entretenimiento durante la cual iban pasando por la mesa de subasta regalos. Al final, ganaban el regalo con el que se quedaran en último término. Los regalos estaban ocultos en objetos relacionados con el tema del programa, que venían de humoristas caracterizados o desde un gran decorado temático que cambiaba semana a semana, estableciendo un nexo de unión con el regalo que escondían a través de juegos de palabras. Por ejemplo, en uno dedicado a Valencia la puerta de "La Huerta" escondía bicicletas y salía un andaluz que decía “la huerta siclista a España". En cuanto a los regalos había una única regla, la mascota debía estar contenida en al menos uno de los regalos

Otra regla importante de la subasta era que el presentador no podía decir en ningún momento ninguna mentira en relación con los regalos, aunque podía ocultar parte o toda la información a los concursantes. Esto se define por una frase famosa del presentador: Yo nunca miento. Puedo no contestar, puedo no decir toda la verdad, pero no puedo mentir.

Presentadores

Kiko Ledgard estuvo al frente del Un, dos, tres... durante las dos primeras etapas sumando un total de 138 programas. Su estilo ágil y espontáneo, heredero de los presentadores impacta en la televisión española y le convierte en uno de los presentadores más populares y míticos de los años 70. Famosa era su costumbre de llevar varios relojes y calcetines de distintos colores. Mayra Gómez Kemp, que ya había trabajado en el programa, está al frente del programa desde 1982 hasta 1988 consiguiendo la cifra récord de 168 programas y siendo quien más tiempo lo ha presentado. A ella se debe la frase célebre "Hasta aquí puedo leer"  Jordi Estadella, Miriam Díaz-Aroca, Josep Maria Bachs y Luis Roderas, pero esta vez en un concurso de carácter cultural que pasó a llamarse Un, dos, tres… a leer esta vez, son otros de sus presentadores.

La parte negativa estos personajes estaban en contra del derroche económico y evitaban que los concursantes sumaran mucho dinero. También eran una caricatura de la censura y la intransigencia de la época. Los Cicutas provenientes del pueblo de Tacañón del Todo y dirigidos por Don Cicuta, encarnado por el actor Valentín Tornos. Estaba ayudado por dos personajes mudos llamados Cicutillas, Arnaldo Cicutilla y Remigio Cicutilla. Don Cicuta se convirtió en uno de los personajes más populares de la televisión de los 70.

Cuando el programa volvió en 1976 los personajes cambian y ahora son el profesor Lápiz, Don Rácano y Don Estrecho. Don Estrecho fue sustituido por Don Justo Rajatabla y Don Rácano por Don Menudillo. En 1982 las conocidas Hermanas Hurtado: Interpretan a la Viuda de Poco, a la Seño y a Mari Puri, tres habitantes de Tacañón del Todo. Las Hurtado alcanzan una enorme popularidad y sus frases son célebres en todo el país ("Campana y se acabó" "Hala, vamos..." o "Vamos que nos vamos”).

En la séptima etapa, en 1991, las Tacañonas pasaron a llamarse Derrochonas, criticando lo rancio que era el programa y los pocos premios que se daban. Las Derrochonas eran las sobrinas de las difuntas Tacañonas y se estaban gastando su herencia

La parte positiva: las azafatas o secretarias. Para acompañar a los presentadores se creó la figura de las azafatas o secretarias, por lo general seis chicas, ataviadas con grandes gafas de concha y en la década de los 70 escuetas minifaldas. Una de ellas, la conocida como azafata contable, sería la encargada de multiplicar las respuestas dadas y dar a conocer el dinero ganado por los concursantes, entre ellas destacan, Ágata Lys, Victoria Abril, Beatriz Escudero, Silvia Marsó, Lydia Bosch, Nina Agustí, que llegó a representar a España en el conocido Festival de Eurovisión, Paula Vázquez.

Los humoristas más identificados con el programa, por las largas temporadas en que colaboraron, son Bigote Arrocet, Antonio Ozores, Fedra Lorente (con el personaje de «La Bombi»), Beatriz Carvajal (con el personaje de «La Loli» o «Gafancia» entre otros), Gabriela Acher (con el personaje de «Charito Muchamarcha»), Raúl Sender, Arévalo, Juanito Navarro, Manolo Royo o Juan Tamariz. También colaboraron el Dúo Sacapuntas y de Ángel Garó y muchos más. Un ejemplo del poder que tenía el programa lo demuestra el caso del trío catalán Tricicle, que con una sola aparición, en 1983, les fue suficiente para hacerse famosos en toda España y lanzar su carrera profesional.

La mascota que además de interpretar la sintonía de arranque aparecía como premio en la tercera parte del programa, la subasta. La mayor parte de las veces, la mascota era negativa y simbolizaba el peor regalo de la subasta, pero en ocasiones la mascota fue positiva. Las mascotas, por orden de aparición, fueron: la calabaza Ruperta, la bota Botilde, el Chollo y el Antichollo y el Boom y el Crack.

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