Publicado: 28 de Junio de 2017

El 28 de junio se celebra El Día Internacional del Orgullo LGBT (lesbiana, gay, bisexual y transexual), también conocido como Día del Orgullo Gay  es una serie de actos que cada año los colectivos LGBT celebran de forma pública para instar a la tolerancia y la igualdad, se eligió esta fecha para conmemorar los disturbios de Stonewall (Nueva York, EE. UU.) de 1969, que marcan el inicio del movimiento de liberación homosexual.

Tras la Segunda Guerra Mundial, los homosexuales fueron incluidos, bajo los auspicios del senador Joseph McCarthy, en una lista donde se les consideraba anti-estadounidenses, subversivos y un riesgo para la seguridad, y fueron expulsados de trabajos relacionados con el estado o simplemente rechazados para estos puestos. En 1952 la Asociación Americana de Psiquiatría catalogó la homosexualidad como un trastorno sociopático de la personalidad.

Los años 60 fueron muy turbulentos con movimientos sociales muy activos, contra la guerra de Vietnam, movimiento afromericano por los derechos civiles, colectivos feministas, etc. Este clima beligerante contribuyó a que se produjeran los disturbios de Stonewall, no fue la primera vez ya en 1966 en la cafetería Compton´s ya se habían producido disturbios al igual que en la Black Cat Tavern de Los Ángeles en 1967. Sin embargo, diversas circunstancias convirtieron en memorables los disturbios de Stonewall.

En los 60 eran pocos los locales que acogían abiertamente a personas homosexuales y casi todos estaban controlados por la mafia italiana que maltrataba a sus clientes habituales, aguaba el alcohol y cobraba un precio excesivo por las bebidas. Estos establecimientos debían pagar lo que llamaban "la gayola" para que los locales pudieran seguir abiertos. Entre estos estaba el Stonewall, que era propiedad de la familia Genovese. Servía a gran variedad de clientes, pero era conocido por ser popular entre las personas más marginadas de la comunidad gay.

Las redadas contra pubs como el Stonewall eran algo habitual en la época. Lo que marcó la diferencia fue que, inesperadamente, la policía perdió el control de la situación y los clientes y demás personas que se acercaron al lugar se rebelaron, produciéndose altercados entre policías y manifestantes. Esta tensión se alargó durante varios días, en cuestión de semanas el colectivo se organizó  y a los seis meses se habían creado dos organizaciones de activistas gais en Nueva York, con objeto de realizar protestas de confrontación y además se fundaron tres periódicos para promover los derechos para gais y lesbianas.

Stonewall señala el momento en que los gais empezaron a luchar contra todo un sistema, legal, policial y social, que les perseguía y se ha comparado con muchos actos de protesta y desafío radical en la historia de América como el motín del té. Pero la comparación más acertada es cuando Rosa Parks se negó a sentarse en un asiento para negros del autobús de Montgomery, lo que originó el movimiento pro derechos civiles moderno.

Las primeras marchas del Orgullo Gay para conmemorar estos hechos tuvieron lugar en 1970 en Nueva York y Los Ángeles. Poco a poco se le sumaron ciudades de todo el mundo, como Sao Paulo con entre los 2'5 y 3 millones de asistentes y en el ámbito europeo, la más multitudinaria sin duda es la de Madrid con hasta 2.000.000 de asistentes.

 A partir de los años 80 el evento se ha convertido en algo más lúdico que reivindicativo. Este formato ha sido severamente criticado por muchos activistas por lo que consideran una banalización intencionada de un día que originariamente se creó para reivindicar los derechos del colectivo.

A medida que la aceptación de la comunidad homosexual (sólo homosexual), los empresarios gays comenzaron a tomar el control de los orgullos, redirigiéndolos a un formato puramente lúdico y de consumo, sin ninguna o muy poca carga reivindicativa. Conseguir respetar la orientación sexual de cada ser humano, evitar que en algunos países sean perseguidos y represaliados y erradicar la homofobia/lesbofobia  a nivel mundial son reivindicaciones que todavía quedan pendientes.

La lenta pero consistente apertura social hacia la aceptación y mejor entendimiento de la diversidad sexual que podemos comenzar a ver hoy tiene su origen, en gran medida, en una calurosa noche de verano del año 1969, cuando un grupo de gays, lesbianas, travestis, drag queens y transgéneros se cansó y dijo: Basta ya de abusos y persecusión

SSP Estética Centro de Estética de las Tablas.