Publicado: 2 de Mayo de 2017

Comienza mayo el mes de las flores, de las madres, de los trabajadores y en Madrid de nuestro patrón San Isidro.

Tras superar el frío y lluvioso invierno, la primavera se abre camino en abril para alcanzar su plenitud en el mes de mayo, los prados se llenan de intensos olores y los paseos por jardines o parques nunca son tan agradables como en estos días.

En mayo eran los ludi floreales o florealia, fiestas florales en honor de Flora Mater, diosa de la vegetación. Había la costumbre de escoger a una joven como reina de la primavera y se realizaban justas poéticas.

Otras festividades originarias de este mes, son las cruces de Mayo,  que conmemoran el hallazgo de Santa Elena, madre del emperador Constantino, de la verdadera cruz de Jesucristo en su peregrinación a Jerusalén, esta festividad tiene un origen pre-cristiano en el Árbol de Mayo, donde se decoraban árboles para rendir culto a la naturaleza. Esta costumbre sigue vigente en algunos pueblos donde se planta “el mayo”, tronco o palo alto que se alza en la plaza o lugar público durante el mes de mayo.

Etimologicamente, la tradición más extendida lo asocia con la diosa Maya, pero no sabemos la relación que guarda esta divinidad con la época del año, Maya (en realidad es una Pléyade) es la madre de Mercurio. Se relaciona el vocablo maius con la misma raíz de maiestas (“majestad”), maiores (“mayores, antepasados”) y magnus (“magno, grande”).

Nuestro refranero nos previene de lo traicionero de este mes.

Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo y si vuelve a llover, vuélvetelo a poner.

SSP Estética Centro de Estética de las Tablas.