El pasado día 13 de junio se celebró el día Mundial del cáncer de piel, con el objetivo de concienciar a la población de la importancia del autocuidado para evitar esta enfermedad.

El cáncer de piel es el tipo de cáncer más frecuente y su incidencia tiende a triplicarse cada década. Una de cada seis personas lo desarrollará a lo lardo de su vida.

Desde los años 70 ha habido más casos de cáncer cutáneo que la suma de los demás tipos de cáncer juntos. La buena noticia es que el diagnóstico precoz marca la diferencia entre la vida y la muerte. El 100 % de los tumores que  se tratan a tiempo,  se pueden curar.

Una de las características que vuelven al cáncer de piel más esquivo, es que no se percibe hasta pasados veinte años de la exposición desmesurada a la luz solar, cuya radiación ultravioleta o UV constituyen el mayor factor de riesgo. La pasada moda de ponerse moreno bajo el sol sin tener en cuenta las precauciones y teniendo en cuenta  que el 80 % del daño solar se produce antes de los 18 años, la educación y protección de la infancia resultan indispensables para evitar cosos en el futuro.

Uno de los factores de riesgo de padecer cáncer de piel en la edad adulta, es sufrir quemaduras solares antes de los 12 años.

Los tumores en la piel se pueden dividir en dos grupos :

-          El melanoma

-          El cáncer cutáneo sin melanoma. Este a su vez se subdivide en: carcinoma basocelular y carcinoma epidermoide.

En todos los casos, tiene dos etapas, cuando crecen sólo a nivel de la epidermis (que es el mejor momento para su diagnóstico y cura) y la segunda fase de evolución cuando empieza el crecimiento vertical y la penetración a la dermis, comienza entonces la metástasis.

Los más frecuentes son los carcinomas basocelulares y el carcinoma epidermoide (95%), son malignos pero con un desarrollo muy lento, llegan a la dermis después de años de evolución. El melanoma es menos frecuente (5%), pero mucho más agresivo y rápido, es el responsable del 90 % de las muertes por cáncer de piel y se localiza preferentemente en zonas no expuestas al sol de forma habitual, como es el caso de la espalda y las piernas.

En España se diagnostican 3.200 casos anuales, una cifra que aumenta en un 10 % cada año.

Lo ideal es detectarlos antes de que se propaguen a la dermis. Y la mejor manera de hacerlo es con la autoexploración y por supuesto, si detectamos algo raro, conviene consultar cuanto antes al especialista.

¿Cómo, qué  y de qué manera debemos realizar la AUTOEXPLORACIÓN?

Como: Se debe realizar desnuda ante un espejo, y por todo el cuerpo (por delante y por detrás), UNA VEZ AL MES.

Que: Manchas, lunares, pecas y cualquier signo en la piel que …

-          Haya cambiado de color

-          Sean diferentes al resto

-          Sean asimétricas

-          Tengan bordes irregulares

-          Tengan un lado áspero

-          Tengan varios colores

-          Sean mayores de 5 mm.

-          Piquen o sangren

-          Tengan una superficie brillante

-          Parezcan una herida no cicatrizada

De qué manera :

-          Fíjate en la cara (incluyendo nariz, labios, boca y orejas, también por detrás)

-          Revisa tu cuero cabelludo, si es necesario, utiliza un peina para separar el pelo en capas.

-          Revisa tus manos, por las palmas y el dorso y también los dedos.

-          Levanta los brazos y examina el brazo y la axila.

-          Fíjate en el cuello, el pecho y la parte superior del tronco, las mujeres también la zona de las mamas y por debajo de las mismas.

-          Examina, ayudándote de un espejo, la nuca y la espalda.

-          Revisa los glúteos y la parte posterior de las piernas, las plantas de los pies y los espacios entre los dedos.

Una vez todo esto, y teniendo en cuenta que la piel es el ORGANO más grande de nuestro cuerpo y que tiene memoria, SSP ESTETICA te recomienda lo siguiente:

-          Vigilar cualquier lesión, lunar, mancha o peca que cumpla la regla ABCD (Asimetría, Bordes irregulares, color diferente y Diámetro superior a 5 mm.).

-          Utilizar protector solar, que aunque no evita los daños en la piel por los rayos del sol, si los retarda.

Utiliza un protector solar por encima del 30 para adulto y 50 para niños.

Aplícalo media hora antes de la exposición al sol y renueva su  aplicación cada dos horas máximo y siempre que salgamos del agua, aunque el producto que estemos usando sea resistente al agua.

-          El tiempo de exposición debe ser gradual y en movimiento. Las primeras sesiones no excederemos de 15 o 20 minutos, para llegar a un máximo de 30 diarios de exposición directa al sol.

-          Evita tomar el sol en la franja de las 12:00 a las 16:00 horas, en este momento los rayos son más fuertes y caen en perpendicular. No te confíes si el día está nublado, la radiación ultravioleta atraviesa las nubes y los rayos son reflejados por la arena y el agua.

-          Por último, recomendarte la visita a SSP ESTETICA, donde te asesoraremos en el protector a utilizar, en las cremas para hidratar la piel, en los tratamientos recomendados para preparar la piel antes de tomar el sol y después de tomar el sol,  de esta forma tu piel estará limpia, cuidada y sana.