Un día como hoy, el 10 de abril de 1912, El Titanic salió del puerto de Southampton para cubrir la distancia hasta Nueva York. Al menos hasta que un iceberg se interpuso en su camino en el cuarto día de su viaje, lo que abrió una gran vía de agua que llevó a piqué al buque, que se partió en dos mientras se hundía.

El naufragio del Titanic puede considerarse como la tragedia marina más famosa de la historia muy probablemente debido a la clase de personas que lo abordaron, ricos famosos y pobres emigrantes, originarios de unas 27 nacionalidades, formaban parte del pasaje, cuyo conjunto representaba a todas las clases sociales del mundo de la época. El Titanic simbolizaba una especie de Arca de Noé humana. A ello se unía la fatalidad de las circunstancias del hundimiento del buque más grande y lujoso de su era, en pleno viaje inaugural. Todo lo anterior, sumado a algunas anécdotas como la relativa al comportamiento inédito de la orquesta a bordo en el naufragio o a la creencia de que se trataba de un barco insumergible, contribuyendo así poderosamente a su célebre leyenda. Su memoria se mantiene muy viva gracias a numerosos libros, canciones, películas, exposiciones y memoriales.

El Titanic era el segundo de los tres transatlánticos (Olympic, Titanic y Britannic) que formaban la clase Olympic de la naviera White Star Line. los nombres Olympic, Titanic y Gigantic (después cambiado a Britannic), fueron elegidos en referencia a las tres razas de la mitología griega: los olímpicos, los titanes y los gigantes.

Capitaneado por el británico Edward John Smith zarpó de Southampton el 10 de abril de 1912. Comenzaba un viaje inaugural que recalaría en Cherburgo (Francia) y Queenstown (Irlanda), antes de poner rumbo al océano Atlántico y a Nueva York. Las pocas imágenes que se tienen son de pasajeros que hicieron escala en estos puertos, como la familia Odell o el cura católico Frank Browne, que desembarcaron en Queenstown (Irlanda), que han aportado las pocas docenas de fotografías verdaderas del Titanic terminado que se conservan. Casi todas las fotografías de exteriores e interiores que se muestran publicadas en nombre del Titanic, pertenecen al buque hermano Olympic.

La travesía que había sido tranquila se trunca a las 23:40 del 14 de abril, cuando el Titanic choca contra un iceberg en el Atlántico Norte. El buque se hundió dos horas y 40 minutos después de la colisión. Murieron 1.514 personas de las 2.223 que iban a bordo, sólo llevaba 20 botes salvavidas en los que cabían 1.178 pasajeros (poco más de la mitad de los que iban en ese viaje inaugural y un tercio de su capacidad total), algunos de ellos ni siquiera fueron llenados a su máxima capacidad, sólo embarcaron 711 personas de un total de 1.178 plazas disponibles en los botes.

 Los superviviente  llegaron a Nueva York el 18 de abril en el Carpathia, el buque que acudió al rescate. Entre el pasaje se encontraban 10 españoles, de los que sobrevivieron siete.

El mayor número de muertos se produjo entre los pasajeros de tercera clase (registró el 75% de los fallecidos). En contra de la creencia generalizada no fueron retenidos en sus cubiertas inferiores, como se ha dicho.

Tras el desastre, uno de los supervivientes más vilipendiados por la prensa estadounidense y británica fue Bruce Ismay, Director general de la compañía naviera White Star Line, por abandonar el barco cuando aún quedaban un gran número mujeres y niños a bordo. La sociedad de Londres lo consideró uno de los mayores cobardes de la historia. Otro de los perjudicados fue el capitán del SS Californian, Stanley Lord, a quien se le trató de cobarde y negligente por ser el barco que estaba más cerca del Titanic y no acudir en su ayuda pese a las llamadas de socorro y a los avisos mediante bengalas. En cambio, la figura del capitán Edward John Smith fue exaltada en el sentir popular, No cabía duda de que el capitán dio honor a su mando y protocolo de salvamento de la época al dar prioridad a sus pasajeros. La fidelidad a su trabajo hizo popular una frase que fue respetada por muchas décadas a partir de la tragedia: "el capitán se hunde con el barco".

El Titanic marcó un antes y un después en la navegación. Con él se hundió una forma de cruzar los mares. A raíz de este accidente, se introdujeron una serie de medidas para evitar la serie de fallos que habían motivado y agravado tal catástrofe, entre ellos la habilitación de una ruta mucho más al sur en tiempos de deshielo y una patrulla marítima que advirtiera periódicamente de icebergs en ruta.

Como dato curioso podemos resaltar que en 1898, 14 años antes del naufragio, se publicó Futility, or the Wreck of the Titan de Morgan Robertson. El libro curiosamente narra la historia de Titán, un barco de las mismas características, que se hunde en las mismas circunstancias y en el mismo mes que el Titanic.

¿Premonición o simple casualidad?

SSP Estética Centro de Estética de las Tablas

Publicado: 14 de Abril de 2017