Un día como hoy, 13 de diciembre de 1938, día de Santa Lucía, patrona de los invidentes, nace la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE). La ONCE es el fruto de la voluntad de los ciegos de nuestro país por crear una organización social sin ánimo de lucro, con la misión de mejorar la calidad de vida, tanto de ellos, como de los deficientes visuales graves de toda España.

Los antecedentes de la ONCE hay que buscarlos a principios del siglo XX. Fue entonces cuando surgieron en España las primeras rifas callejeras, organizadas por asociaciones de invidentes como La Caridad, La Piedad o La Hispalense, entre las más destacadas, en las que se sorteaba en muchas ocasiones un animal. Pese a ser ilegales, a partir de los años 20 estos sorteos fueron extendiéndose por distintas ciudades de Levante, Cataluña y Andalucía, para paliar la escasez y estrecheces que sufría este colectivo, que en muchos casos estaba abocado a la mendicidad.

El primer intento de crear una organización a nivel nacional fue la Federación Hispánica de Ciegos (1930), seguida por el Patronato Nacional de Protección de Ciegos (1931) y ya en la década de los treinta, gracias al esfuerzo de asociaciones de invidentes, fundamentalmente de Andalucía, Cataluña y Levante se logra crear la ONCE. Una norma estatal le otorgaba la explotación del Cupón denominado “Pro-ciegos” para que sus afiliados pudieran ganarse la vida. Triunfó así la iniciativa de los ciegos españoles de valerse por sí mismos y aprovechar sus capacidades para poder generar riqueza al país y no ser una carga para sus conciudadanos, frente a la otra opción que era la de abonar un subsidio diario a cada ciego.

El primer sorteo se celebró el 8 de mayo de 1939, en Madrid, siendo en aquella época los sorteos de carácter provincial, regional e incluso local. No es hasta el 2 de enero de 1984 cuando se pone en marcha una importante remodelación y este producto pasa a ser un sorteo de ámbito nacional con cuatro cifras, antes de esta fecha tenía solo tres. Desde entonces, los cupones han ido evolucionando y mejorando sus premios para responder a las demandas, anhelos e ilusiones de los clientes y a la dura competencia de un mercado del juego cada vez más complejo.

Los productos de juego son el verdadero motor económico de la ONCE. Son el instrumento generador de recursos y de empleo, del que dependen directa e indirectamente, más de 102.000 familias.

Así gracias a aquellos primeros ciegos que vendían cupones y que tuvieron la iniciativa de agruparse y crear esta organización, hoy, aproximadamente 70.000 afiliados ciegos o deficientes visuales pueden mejorar sus condiciones de vida tanto personales como profesionales mediante la educación, la rehabilitación, la integración social y laboral.

SSP Estética Centro de Estética de las Tablas




Publicado: 13 de Diciembre de 2017