Un día como hoy, 17 de noviembre de 1869, se inaugura oficialmente el Canal de Suez, una vía de agua navegable situada en Egipto que une el mar mediterráneo con el mar rojo. El canal convirtió a la región del Sinaí en una nueva península, constituyendo la frontera entre los continentes de África y Asia.

La inauguración fue un acontecimiento digno de mención, al que acudió una importante representación internacional encabezada por la emperatriz Eugenia de Montijo, una de las grandes valedoras del proyecto, a través de la intervención personal de su marido el emperador  Napoleón III.

Las celebraciones se concentraron en las localidades de Ismailía y Puerto Said, donde el Jedive de Egipto recibió a La Gran Cena, con 8000 invitados, y el baile de inauguración del Istmo del Canal de Suez. Se construyó un magnífico palacio en la isla de Gezira, hoy convertido en hotel de cinco estrellas, para acoger a los huéspedes de alto rango.

Al día siguiente se abrió oficialmente el canal a la navegación y la emperatriz María Eugenia de Montijo, con su yate Aigle fue la primera en realizar la travesía invirtiendo dos días en recorrerlo de Norte a Sur.

Pocos conocen que la Estatua de la Libertad que hoy vemos en Nueva York, fue hecha para deslumbrar desde el Canal de Suez. Problemas técnicos impidieron que pudiera ser erigida allí por lo que se llevo a Estados Unidos.

El proyecto de unir los mares Mediterráneo y Rojo aprovechando uno de los brazos del Nilo data del tiempo de los faraones, posteriormente Napoleón Bonaparte pensó que la construcción de un canal controlado por Francia en el Istmo de Suez podría causar daños importantes en el comercio a los británicos, ya que tendrían que pagar cuotas a Francia por la utilización del Canal, o bien rodear toda África para poder dirigirse hacia Asia, lo que suponía un gasto económico y de tiempo para el Imperio Británico muy cuantioso. Los estudios comenzaron en 1799, pero un error de cálculo de los ingenieros, en la medición, hizo que se detuviera la construcción porque según ellos era inviable.

El siguiente intento lo protagonizó el diplomático e ingeniero francés Ferdinand de Lesseps que convenció al virrey egipcio Said Pasha para apoyar la construcción de un Canal, pese a la oposición de Inglaterra que lo consideraba una amenaza a sus intereses. Finalmente la construcción del Canal de Suez, con un coste de 100 millones de dólares, se inició oficialmente el 25 de abril de 1859.

Su longitud de 163 km entre Puerto Saíd (en la ribera mediterránea) y Suez (en la costa del mar Rojo) permite acortar la ruta del comercio marítimo entre Europa y el sur de Asia, pues evita tener que rodear el continente africano. Su inauguración fue sin duda uno de los mayores acontecimientos de toda la historia de la Humanidad, teniendo un impacto significativo sobre el comercio mundial, trasladando mercancías, productos, materiales y pasajeros alrededor del mundo en un tiempo récord.

La convención internacional de 1888 hizo que el canal estuviese disponible para el uso de todo tipo de buques de cualquier nación. Sin embargo poco después, comenzaron a surgir conflictos sobre el uso y el control del Canal de Suez. Llegando a cerrarse en varias ocasiones a causa de los conflictos entre Egipto e Israel, durante la Guerra del Sinai y la Guerra de los Seis Días, Egipto provoco el hundimiento de varios barcos para bloquear el canal.

En 2015 el presidente egipcio,  Abdelfatah Al Sisi, inauguró el nuevo canal de Suez, la obra de 72 kilómetros que redujo el tiempo de navegación en unas siete horas, de 18 horas a 11 horas, y aumentó la capacidad de esta vía, costó unos 8 mil 200 millones de dólares. Por el canal de Suez transitan mensualmente unos 1.400 barcos soportando el 8% del tráfico marítimo mundial.

SSP Estética Centro de Estética de las Tablas.

Publicado: 17 de Noviembre de 2017