Un día como hoy, 4 agosto de 1693 en la región de Champaña (Francia) Dom Pierre Pérignon, invento el champán, realmente se le atribuye la invención del método champenoise para la fabricación del vino espumante fermentado (champagne).

Dom Pierre Perignon fue no solo el responsable de que hoy existan los espumosos si no que casi todos los vinos se tapen con corcho. Se dice que este monje estaba medio ciego y que por eso tenía muy agudizados el resto de los sentidos, en cierta ocasión oyó una explosión lejana entre las botellas, probó el vino derramado y le supo raro, abrió una de las botellas para catar más y al probar el líquido de la segunda botella exclamó “¡Estoy bebiendo estrellas!”, refiriéndose a las burbujas que estallaban en su boca.

Las botellas de esa producción no eran muy resistentes y él lo sabía. Consiguió una serie de botellas mucho más resistentes, pero el siguiente reto era como taparlas, desde luego necesitaba algo mucho más consistente que la cera que se usaba por entonces. Dom Perignon, persona curiosa e investigador nato, se le ocurrió probar con corcho, ya que había visto a unos visitantes de su monasterio utilizar este método para tapar sus cantimploras. El corcho era el material perfecto para guardar las estrellas…

También le debemos el invento de la corona de alambres sobre el corcho, que aún hoy vemos en los champanes y cavas.

Aunque algunos historiadores no están de acuerdo en que fuera el descubridor del método champenoise, sin embargo la mayoría coincide que fue en la abadía de Hautvellíers y con su intervención, fue abad desde 1668 hasta su muerte en 1715, donde se inicia la historia de esta ya tradicional y exquisita bebida.

Sea o no su inventor, fue un innovador en los métodos de tratamiento de la uva y de la producción de vino, las reglas que creó fueron publicadas en 1718, por el canónigo Godinot, entre ellas implantó, mejoras en los métodos de vendimia, la recogida de las uvas, lo más frías posible, (en la actualidad se realizan vendimias nocturnas y parece muy moderno), vendimiar con las máximas precauciones para que las uvas permanezcan intactas, rechazar uvas dañadas o aplastadas y recordar que las pequeñas son mejores que las grandes, no oprimir los racimos transportándolos en grandes cantidades para que las de abajo no se aplasten.

Intentar que la prensa esté cerca del viñedo para disminuir tiempos de transporte y evitar la maceración de las uvas, conseguir una prensada eficaz y rápida, esencial para la calidad del vino y no mezclar el mosto que sale de cada prensada.

Sea Dom Perignon el inventor o el inductor del proceso que llevaría a la creación del champagne, hoy tenemos una bebida identificada con las celebraciones, la fiesta y la alegría. Brindemos por ello.

SSP Estética Centro de Estética de las Tablas.

Publicado: 4 de Agosto de 2017