Un día como hoy, 28 de Agosto de 1963, Martin Luther King Jr. pronuncia su célebre discurso Yo tengo un sueño (I Have a Dream).  

Al final de la Marcha sobre Washington por el Trabajo y la Libertad  y desde las escalinatas del Monumento a Lincoln, el presidente que, un siglo antes, había abolido la esclavitud, Martin Luther King se dirigió a su audiencia, poderosa y elocuentemente de su deseo de un futuro en el cual la gente de tez negra y blanca pudiesen coexistir armoniosamente y como iguales, fue un momento definitorio en el Movimiento por los Derechos Civiles en Estados Unidos y está considerado frecuentemente como uno de los mejores discursos de la historia.

En su discurso, ante más de 250.000 personas, hace hincapié en que ese era el momento para hacer el cambio, y si bien aclara que la violencia no es el camino, su mensaje es poderoso y persuasivo. Pide justicia y cambio, y afirma que es el comienzo de la lucha, aunque descarta la violencia como medio

La marcha y el discurso estaban englobados en un contexto en el que la aprobación de una Ley de Derechos Civiles estaba estancada en el Congreso. Un año después se aprobó la ley y puso fin a la discriminación explícita en lugares públicos, además de prohibir la discriminación en los empleos por tener una religión específica, sexo, nacionalidad o etnia. Aunque la discriminación siguió latente en la sociedad, solo que con menos intensidad.

Hoy aunque se han roto algunas barreras, ha habido un presidente afroamericano, muchos estadounidenses aún le ven la cara del racismo sistémico. Algo está mal cuando décadas después de que King se dirigió a la nación, algunos estadounidenses creen que ciertas personas valen menos, simplemente por el color de piel.

Martin Luther King, es recordado como uno de los mayores líderes y héroes de la historia de Estados Unidos, desarrolló una labor crucial al frente del Movimiento por los Derechos Civiles para los afroamericanos y además, participó como activista en numerosas protestas contra la Guerra de Vietnam y la pobreza en general, fue condecorado con el Premio Nobel de la Paz el 14 de octubre de 1964, entre otros importantes reconocimientos.

Lamentablemente, un destino funesto parece arrastrar a los apóstoles de la no violencia: al igual que su maestro Gandhi, Martin Luther King cayó asesinado, el 4 de abril de 1968, en Memphis. Tras su fallecimiento, el movimiento negro estadounidense emprendió un camino más abiertamente revolucionario y violento

Pero su discurso sigue vigente y muchos después que él han seguido luchando porque su sueño se hiciera realidad.

“Tengo un sueño. Que un día esta nación se levantará y vivirá el verdadero significado de su credo: sostenemos que estas verdades son evidentes, que todos los hombres son creados iguales”.

SSP Estética Centro de Estética de las Tablas.